Astrónomos consiguen resolver una antigua incógnita que limpia la reputación de Mary Shelley, acusada de mentir sobre la inspiración de su historia de terror
Una noche oscura y tormentosa de junio de 1816, la escritora Mary Shelley y un grupo de amigos pasaban la velada contando historias de fantasmas en Villa Diodati, su residencia a orillas del lago de Ginebra, en Suiza.






